Campaña electoral, Colombia, Declaraciones, Elecciones Burguesas Ante el avance de la ultraderecha ¡A continuar la lucha en las calles contra Abelardo y el autoritarismo! Publicado por: Editor Central el 22 junio, 2026 Más en Campaña electoral: ¿Por qué algunos trabajadores votan por sus enemigos? 11 junio, 2026 Creo que en la primera vuelta el gran derrotado fue el uribismo… los estallidos sociales de 2019 y 2021 lo dejaron herido de muerte 7 junio, 2026 En las calles y en las urnas: derrotar la ultraderecha. Voto crítico por Cepeda en la segunda vuelta 2 junio, 2026 Con un estrecho margen de 250.830 votos (apenas un 0.96%) el preconteo de la Registraduría da como ganador al candidato de la ultraderecha Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda en la segunda vuelta. Las miles de impugnaciones, producto de las denuncias de irregularidades y fraude, plantean la ilegitimidad de una eventual ratificación de De La Espriella como presidente electo. Desde la misma noche del 21 de junio, las movilizaciones y manifestaciones frente a los escrutinios plantean el legítimo derecho de resolver estas denuncias. El pueblo no ha sido derrotado La propia votación por Iván y Aída que supera en un millón de votos la de Gustavo Petro en segunda vuelta —siendo la mayor obtenida por la “izquierda” en la historia de Colombia—, y en especial las movilizaciones que empezaron a recorrer el país casi de inmediato, muestran que las masas no han sido derrotadas y que la nueva conciencia de lucha surgida del Paro Nacional de 2019 y 2021 sigue viva. El mapa electoral del país y las ciudades muestra un voto dividido por clase social. Mientras los sectores de trabajadores y populares más empobrecidos, así como los pobladores de las regiones más afectadas por la violencia y la desigualdad como el Chocó, votaron mayoritariamente por Cepeda, quienes concentran la riqueza —y quienes aspiran a ser ricos— comandaron el voto rabioso por la ultraderecha. Este mapa muestra una expresión distorsionada de la lucha de clases verdadera, que ahora tiene que traducirse en organización y lucha en defensa de los derechos y contra la amenaza autoritaria. También hay una clara diferencia por edades: la juventud se expresa mayoritariamente por la opción más a la izquierda, la defensa de la naturaleza y los derechos democráticos. Independiente del resultado y de qué tanto un eventual fraude haya incidido en este, el avance de la derecha en el país es un hecho, así como lo ha sido en otros países de Latinoamérica y el mundo. La nueva derecha internacional personificada en Mileil, Bukele, Bolsonaro y Trump avanza en el mundo captando el descontento de las clases medias y la pequeña burguesía por los errores, limitaciones y contradicciones de los gobiernos de izquierda neoreformistas y progresistas. Es momento de pasar de las urnas a las calles Ya De la Espriella amenaza con reprimir por la fuerza cualquier asomo de lucha contra su eventual gobierno, mostrando su talante autoritario que desmiente toda la retórica mentirosa de reconocer las diferencias, y de “gobernar para todos” que pronunció en su discurso tras el preconteo. Por su parte Cepeda y Petro, quienes al tiempo que hacen resonancia a las denuncias y a esperar los resultados del escrutinio para reconocer cualquier resultado de las elecciones, también llaman a la calma y a cuidar el voto, tirando baldes de agua fría a la justa indignación expresada en las movilizaciones; incluso de manera explícita orientan a no movilizarse y a confiar en la labor de jueces, abogados y notarios. Nosotros consideramos por el contrario que el proceso de escrutinio y de impugnación se debe acompañar de movilización. El fraude es una realidad, pero va mucho más allá de la Registraduría La Registraduría se apresura a terminar con el escrutinio, para proclamar a De La Espriella como presidente. Quieren evitar una incertidumbre como la de Perú. Seguramente resolverán de manera apresurada todas las denuncias. Defendemos el derecho democrático de exigir transparencia en los escrutinios y la resolución de todas las impugnaciones. Acompañamos y apoyamos la movilización de la juventud y las masas populares en esta denuncia, pero somos escépticos frente al resultado, ya que la mayoría de formas del fraude no se pueden ver en la revisión de mesas y formularios. El fraude va más allá del problema con el software, y de las alteraciones a los formularios y los tarjetones que han sido denunciados. El sistema electoral burgués es un fraude en sí mismo, diseñado para evitar que organizaciones pequeñas y radicales como el PST participen, un sistema electoral que ni siquiera garantiza que en las poblaciones más apartadas haya puestos de votación. La propia campaña electoral fue un fraude: plagada de información falsa y tergiversada —difundida tanto en redes como en los medios masivos de comunicación—, de clientelismo, votos comprados —que son imposibles de diferenciar una vez depositados—, constreñimiento electoral y sobre todo, de la intervención imperialista de Trump en las elecciones, que no se limitó solo a apoyar públicamente a De la Espriella, sino que también intimidó y hasta persiguió a la campaña de Cepeda: el activista Beto Coral, del Pacto Histórico fue detenido arbitrariamente en Estados Unidos por orden de Marco Rubio. En las elecciones presidenciales de Colombia operó el mismo mecanismo del “Honduras Gate”; es decir, un plan maquinado entre la derecha criolla y el imperialismo para manipular la opinión pública, interferir en nuestros asuntos internos y usar la represión política para mantener el control. Naturalmente, el imperialismo yanqui no se hizo esperar en reconocer y proclamar presidente a De la Espriella antes que las autoridades colombianas, y De la Espriella en su primer video luego del preconteo, lo primero que dijo es que avanzará de la mano de Estados Unidos; la patria obviamente no era más que un eslogan demagógico. Por eso la gente tiene razón, aunque De la Espriella sea proclamado presidente en próximas horas o días, su elección podrá ser legal pero no será legítima y es totalmente válido salir a luchar y denunciarlo desde ya. Encuentro Nacional de Emergencia para definir un plan de lucha Se abre un nuevo capítulo de la lucha de clases en Colombia, signada por una polarización política en la que el nuevo gobierno, fortalecido por la injerencia imperialista de Trump y por haberse unificado bajo las banderas de una nueva ultraderecha internacional, no la tendrá fácil para imponer su guerra económica, política y probablemente el recrudecimiento de la violencia, contra la clase trabajadora y los sectores populares. Ahora enfrentará la verdadera lucha: la lucha de clases. El camino lo siguen mostrando las masas bolivianas, las luchas educativas en Chile o las luchas obreras en Argentina contra los gobiernos de derecha en el continente. Como lo demostró la lucha contra el fascismo en los años 30, con la ultraderecha no se discute, se le combate desde la organización y la lucha independiente, impulsando la más amplia unidad en la acción lejos de las alianzas paralizantes del gobierno, y del sinsentido de llamar ahora a un Acuerdo Nacional con quienes sin ser ni ratificados, ya nos están amenazando; por el contrario, ninguna tregua para Abelardo y sus secuaces. Por eso es urgente la convocatoria a un encuentro nacional de emergencia donde las organizaciones sindicales, indígenas y sociales organicemos, centralicemos y coordinemos las movilizaciones actuales frente al escrutinio, y frente a las próximas semanas y meses. Llamamos a las centrales en cabeza de la CUT a que convoquen este encuentro y cuanto antes. Este encuentro nacional de emergencia, se debe apoyar en las asambleas populares y sectoriales que se activaron en todo el país después de la primera vuelta. Comité Ejecutivo Partido Socialista de los Trabajadores 22 de junio de 2026 Post Views: 452