Campaña electoral, Elecciones Burguesas, Opinión ¿Por qué algunos trabajadores votan por sus enemigos? Publicado por: Editor Central el 11 junio, 2026 Más en Campaña electoral: Creo que en la primera vuelta el gran derrotado fue el uribismo… los estallidos sociales de 2019 y 2021 lo dejaron herido de muerte 7 junio, 2026 En las calles y en las urnas: derrotar la ultraderecha. Voto crítico por Cepeda en la segunda vuelta 2 junio, 2026 La propuesta de Iván Cepeda para la educación en Colombia 27 mayo, 2026 En las elecciones del 31 de mayo, en Colombia, algunos trabajadores votaron por el candidato de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella, representante del sector más neoliberal y radical, quien afirma que los intereses de los ricos y los pobres son los mismos. Son varias las razones por las cuales muchos trabajadores no tienen conciencia de a qué clase pertenecen y terminan votando por los capitalistas: porque no se beneficiaron del gobierno de Petro, porque han recibido el mensaje de que hay que conciliar intereses entre trabajadores y capitalistas, porque las iglesias los convencen de que deben aceptar su miseria por ser voluntad de Dios, etc. Sin empleo ni salario no hay beneficios En Colombia hay 15.900.000 trabajadores que son desempleados y no se beneficiaron de lo poco que logró hacer Petro, como el aumento del 23.7% del salario mínimo en 2026 y la recuperación de unas horas extras con la reforma laboral, porque ellos no tienen salario ni jornada laboral. De la cifra de desempleados, solo se reconoce a 2.300.000 (el 8.8%) como trabajadores desempleados, mientras 13.600.000 son clasificados por el gobierno, a través del Dane, como ocupados o informales, porque tienen algún rebusque, como vender dulces y canciones en el transporte público; criterio adoptado de una resolución de la OIT de 1982, que dicta que a las personas que tengan algún trabajo, de por lo menos una hora a la semana, no se les debe reconocer como desempleadas, algo ridículo, pero sirve para tener claridad sobre la clase social a la que representa la OIT. La conciliación desarma la conciencia Muchos no se identifican como trabajadores porque se ha sembrado la idea de que hay que conciliar y concertar con los capitalistas y desarrollar el capitalismo, o que es posible un capitalismo humano. Esto lo comprenden los trabajadores en el sentido de que sus intereses y los intereses de los capitalistas son conciliables; que en la sociedad no hay intereses antagónicos irreconciliables y que el capitalismo es un buen sistema social. Con esas falsas ideas es difícil tener conciencia de clase. Los trabajadores que votan por un candidato burgués como Abelardo de la Espriella no tienen conciencia de clase. Pero quienes tratan de convencer de que conciliar con los burgueses está bien, que concertar planes y reformas con los capitalistas es aplaudible y que gobernar con la burguesía es progresivo, refuerzan la idea de Abelardo de que los intereses de ricos y pobres son los mismos. La independencia de clase, la lucha irreconciliable contra los expropiadores (los capitalistas), la supresión de la propiedad privada de los medios de producción, la eliminación de la plusvalía y la distribución equitativa de la riqueza se muestran como irracionales, cuando son racionales. Lo irracional no es solo el neoliberalismo; es el capitalismo de conjunto y sus representantes: Trump, Milei, Bukele, De la Espriella, etc. también los liberales: Lula, Evo morales y el mismo Petro; pues defienden el capitalismo. Lo racional es el socialismo. ¿Pero qué es la clase trabajadora? En Colombia nos clasifican por estratos, teniendo como medida el tipo de barrio o vivienda en que habitamos y no la ubicación en la relación social de la producción. Pero las clases sociales no se definen por el nivel de ingresos ni por el nivel de consumo, como ideológicamente nos tratan de convencer los capitalistas. Las clases sociales son una relación dentro de la producción. Por eso hay tres aspectos a tener en cuenta para ubicar a qué clase social pertenecemos: La relación con el trabajo. Los subordinados somos trabajadores, los subordinadores son capitalistas. La relación con los medios de producción. Los trabajadores no somos dueños de los medios de producción (las materias primas, instalaciones y máquinas), los empresarios sí. La relación con la riqueza. En el capitalismo, los trabajadores somos los que producimos la riqueza, pero no la poseemos. Los capitalistas son los que se apropian de ella. Conclusión: los trabajadores somos las personas que estamos subordinadas en el trabajo, no somos dueños de los medios de producción y no nos beneficiamos de la riqueza que producimos; los capitalistas son las personas que subordinan, son dueños de los medios de producción y se apropian de nuestra riqueza. Aparte de estas dos clases sociales fundamentales, hay un sector intermedio que tiene características de una y otra clase: la pequeña burguesía. Hacen parte de ella los pequeños propietarios de medios de producción que explotan trabajadores y generalmente también se autoexplotan. La clase trabajadora está dividida entre empleados y desempleados, en una competencia feroz por el empleo. Para el capitalismo, eso es una necesidad para tener un mercado laboral que, mediante la competencia entre trabajadores, garantice un ejército industrial de reserva para controlar que el salario sea lo más bajo posible y la plusvalía la más alta que se pueda. Los trabajadores asalariados son los que han logrado vender su fuerza de trabajo y están en la producción subordinados directamente a un patrón; los desempleados son los que hacen parte del ejército industrial de reserva. Los desempleados que están en el rebusque con algún emprendimiento también son subordinados, en este caso al mercado; no son libres como lo perciben. En todo caso, los dos sectores tienen un enemigo común: el capital. Población trabajadora de Colombia en 2026 Población económicamente activa 26.700.000 Trabajadores con empleo formal 10.800.000 Trabajadores reconocidos como desempleados 2.300.000 Trabajadores desempleados pero reconocidos como informales 13.600.000 Familiares menores de edad y pensionados 15.600.000 Cifra total, aproximada, de la clase trabajadora en Colombia 42.300.000 Comprender la contradicción entre la conciencia de los trabajadores y su realidad es importante para atacar sus causas. Hay que combatir las ideas dominantes de la clase dominante y la política de conciliación y concertación de clase del progresismo y la estafa que reina en las iglesias; explicar pacientemente que esta sociedad está dividida en clases sociales y que los capitalistas son enemigos de la clase trabajadora, que ellos y su sistema son los responsables de que no haya empleo para todos, que no resolverán los problemas que nos afectan, que nos engañan con frases vacías como las de Abelardo de la Espriella, quien dice que “el verdadero enemigo de los pobres no son los ricos, es la pobreza”, o que “un pobre no puede ayudar a otro pobre”. Estas frases, que no son originales de él, sino de neoliberales como Margaret Thatcher, confunden y son falsas. Pero también confunden los programas de Petro y Cepeda que ilusionan con un “capitalismo humano”. Los capitalistas sí son los enemigos de clase de los trabajadores porque se apropian de la plusvalía que producimos e imponen un ejército de desempleados. Si los capitalistas no se apoderaran del plustrabajo, podríamos vivir sin penurias y no existiría la pobreza, la competencia y el crimen. Tampoco es cierta la frase de que un pobre no puede ayudar a otro pobre. Como ejemplo, recordemos que todos los pobres del mundo, en particular los trabajadores de Rusia, ayudaron al resto de trabajadores de los demás países a conquistar la jornada laboral de 8 horas. Ahora necesitamos esa ayuda colectiva entre trabajadores para reducirla más, porque la productividad ha aumentado, pero también el desempleo. Los trabajadores del mundo, unidos, podemos y necesitamos derribar el sistema capitalista y luchar por el socialismo; es decir, por un modo de producción donde no haya plusvalía, la causa de la desigualdad, la competencia y la violencia, entre otros males, que genera el capitalismo; nuestra lucha ha de ser por un gobierno de los trabajadores y por el socialismo, como sistema de producción mundial donde no haya explotados ni explotadores. Fernando Graco 10 de junio de 2026 Post Views: 36