Colombia, Mujer La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia: una amenaza para las mujeres y las personas LGBTI+ Publicado por: Editor Central el 30 julio, 2026 Más en Colombia: Ante el acuerdo entre el Pacto y Uribe: la oposición se hace en las calles 22 julio, 2026 A las calles a luchar contra Abelardo y su plan 18 julio, 2026 Ante el avance de la ultraderecha ¡A continuar la lucha en las calles contra Abelardo y el autoritarismo! 22 junio, 2026 Por Lucía Como mujeres y socialistas recibimos la elección de Abelardo de la Espriella con entereza pero con preocupación. Su victoria representa el avance de la ultraderecha machista, empresarial, paramilitar y autoritaria en Colombia. Se trata de un proyecto autoritario que prioriza la ganancia, la supuesta “familia tradicional” y el orden punitivo sobre los derechos humanos, la diversidad y la el bienestar de las mayorías. Este proyecto hace parte del auge internacional de la ultraderecha y se siente respaldado por el imperialismo norteamericano en cabeza de Trump, es tal la arremetida ideológica que se está cuestionando hasta el derecho al voto femenino. Este no es un simple cambio de gobierno: constituye un peligro real para las conquistas logradas con años de movilización. Afecta especialmente a las mujeres más vulnerables —trabajadoras precarizadas, víctimas de violencia en los territorios, madres cabezas de hogar, migrantes, racializadas— y a las personas LGBTI+, sobre todo a las trans, lesbianas y gays de barrios populares, que enfrentan discriminación múltiple por clase, orientación sexual e identidad de género. Durante la campaña vimos los comentarios machistas y homofóbicos de Abelardo: referencias groseras a sus genitales, trato despectivo a periodistas mujeres, descalificaciones a candidatos homosexuales y la construcción de una imagen “machito alfa” como modelo de poder. No fue sólo un show. Refleja una ideología profundamente arraigada, que reduce a las mujeres a roles reproductivos y ataca la diversidad sexual, haciendo imposible que pueda gobernar con equidad. De sus declaraciones y anuncios, así como el nombramiento de Vivian Morales en la cartera de educación, nos permite anticipar políticas que invisibilizarán nuestras demandas y las de la comunidad LGBTI+. Cuando promete combatir la mal llamada “ideología de género”, sabemos qué implica: un ataque sistemático a los derechos sexuales y reproductivos, a la educación inclusiva y a la diversidad sexo-genérica. Concretamente, amenaza con retirar contenidos educativos sobre igualdad de género y diversidad sexual en colegios, recortar fondos para programas de prevención de violencias y limitar el acceso al aborto. Para las personas LGBTI+ esto significa mayor vulnerabilidad: retrocesos en el reconocimiento de identidades trans, en la adopción por parejas del mismo sexo y en políticas de no discriminación, y un discurso que promueve los crímenes de odio y los feminicidios. En derechos reproductivos, los marcos restrictivos solo aumentan la mortalidad y el sufrimiento de las personas más vulnerables. Es muy posible que intenten imponer un retroceso en la despenalización del aborto, en la adopción igualitaria, en las cuotas de género y en las protecciones para personas LGBTI. Las señales ya están presentes: su defensa cerrada de la “familia tradicional” de padre y madre (que ya no existe para miles de niños que crecen sin padre en Colombia), su oposición explícita a la adopción homoparental y su silencio frente a los femicidios y los crímenes de odio. Al igual que Trump o Milei, no podrá hacer simplemente lo que quiera o eliminar los derechos de un decretazo. Aunque diga respetar formalmente el ordenamiento jurídico, su base y aliados buscan desde ya desmontar derechos o limitarlos mediante nombramientos conservadores y reformas culturales regresivas en los ministerios; y como era de esperarse reencauchando la presentación de referendos como el recién radicado por la bancada llamada contradictoriamente provida para limitar el derecho al aborto. Decimos que no son provida porque está más que probado que la prohibición del aborto no lo evita, pero sí causa muertes de mujeres, pero además estos mismos personajes son aliados de Israel, la principal causa de muerte infantil del mundo en los últimos años. Al nuevo intento de referendo que se sabe es inconstitucional, se sumarán una seguidilla de demandas de nulidad y otras iniciativas contra derechos que como el aborto están consagrados constitucionalmente. La mayoría de esas iniciativas se caerá, pero logrará su cometido de desinformar y crear un ambiente de duda sobre la vigencia de los derechos y de legitimidad para las barreras y las violencias. ¿Mano dura contra la violencia machista? Respecto a la violencia contra las mujeres y las personas LGBTI, su discurso de “mano dura” y “orden” es insuficiente y peligroso. El enfoque punitivo —megacárceles, cadena perpetua— no erradica la violencia machista ni los crímenes de odio. No toca las raíces estructurales: la desigualdad económica, el machismo, la transfobia y homofobia, y la impunidad. Sin empleos dignos, sin educación inclusiva, sin atención integral y sin transformar las masculinidades dominantes, la violencia seguirá. El modelo punitivo y populista genera más represión selectiva, no seguridad real para mujeres y personas LGBTI. ¿Qué respuesta debemos dar las mujeres y las personas LGBTI+? No podemos quedarnos en la defensiva. El movimiento debe ser amplio, inclusivo y de clase: unir las luchas contra el machismo, la LGBTfobia y el capitalismo, articulando las luchas con otros sectores de la sociedad. No es el momento del feminismo liberal, blanco y elitista, sino de la unidad de las y les de abajo, que ponga en el centro a las más oprimidas y explotadas. En este momento, la unidad de los explotadas y oprimidas es vital para defender derechos y evitar retrocesos mayores. Necesitamos avanzar hacia un nuevo paro nacional, para ello convocar asambleas territoriales, campañas de educación popular contra el machismo y la homofobia, y presión constante en las calles. Esta victoria reaccionaria es un bache en la larga marcha por la emancipación. Abelardo viene para recordarnos que en el sistema capitalista todas las victorias son parciales y temporales, que cuando se deja de luchar o se baja la guardia, viene el retroceso; pero así mismo es posible mediante la lucha detener los planes antiderechos e incluso avanzar. El capitalismo se alimenta de homofobia, machismo, racismo y todas las opresiones; para derribarlos necesitamos una lucha conjunta, internacionalista y de clase. La resistencia ya comenzó y se ha manifestado en las movilizaciones juveniles desde la elección. Sigamos tejiendo redes, avanzando en organización y conciencia. Las mujeres y las diversidades no retrocederemos. ¡Organización, lucha, y unidad obrera y popular! Post Views: 7