Colombia, Declaraciones Ante el terremoto en el occidente colombiano: ¡Exigimos al gobierno de Abelardo tomar medidas reales! Publicado por: Editor Central el 26 agosto, 2026 Más en Colombia: El gobierno de Abelardo anunció que atacará a los trabajadores 26 agosto, 2026 Carta abierta a Fecode y sus filiales: Solidaridad de clase y lucha por la vida 18 agosto, 2026 ¡De la Espriella, lacayo del imperialismo yanqui y el sionismo genocida! 13 agosto, 2026 El terremoto se ha convertido en la tragedia humanitaria más grave en los últimos años después de la pandemia por COVID-19. Frente a esto, las respuestas del gobierno han sido insuficientes, negligentes, oportunistas, indolentes e improvisadas. No basta con paliativos ni con discursos vacíos que aprecian a la patria pero no a los compatriotas: la magnitud de la emergencia exige medidas excepcionales y radicales que pongan la vida y la dignidad por encima de los intereses económicos y políticos, no se nos puede imponer una “nueva normalidad” en la que se minimiza el problema. Por lo tanto, los trabajadores, sectores populares, oprimidos y sobre todo víctimas del terremoto, le exigimos a Abelardo de la Espriella tomar estas demandas urgentes que surgen desde abajo, desde quienes sufren, resisten y se enlistan en la solidaridad, para construir una salida justa y democrática a la crisis: Disponer de toda la logística estatal al servicio de una gran Campaña de Solidaridad Obrera y Popular con las víctimas del terremoto. Recibir toda la ayuda internacional sin condicionamientos. Rechazar la entrada de militares sionistas disfrazados de rescatistas. No al endeudamiento con el Banco Mundial y demás organismos financieros del imperialismo. No al pago de la deuda externa. Los recursos son para las víctimas, no para enriquecer bancos. Impuesto progresivo al patrimonio y a las grandes fortunas para financiar la Campaña de Solidaridad: que paguen quienes más tienen y menos han sido afectados. Creación de un Fondo Publico de Solidaridad administrado por sindicatos, organizaciones comunitarias y movimientos sociales con representación de las víctimas, no por banqueros ni tecnócratas. No al fondo privado y corrupto de la Primera Dama. Auditoría ciudadana de todos los recursos: transparencia absoluta, con participación directa de las comunidades en la fiscalización. Abajo los toques de queda y la militarización: la fuerza militar y policial debe ponerse al servicio de la solidaridad, no de la represión. Renunciar al plan de “reducción del Estado”: fortalecimiento inmediato de la UNGRD -y todas las instituciones estatales de labor social- con presupuesto y personal. Expropiación de clínicas privadas y hospitales subutilizados para garantizar atención médica gratuita y universal a las víctimas. Detener el plan legislativo, que el gobierno solo emita decretos en favor de la Campaña de Solidaridad. No aprovechar la situación para la politiquería -como aprobar el envío de carbón a Israel- y atacar los derechos de los trabajadores. Liberación de todas las mercancías almacenadas en supermercados, y bodegas para garantizar el abastecimiento popular. Plan nacional de soberanía alimentaria: redirigir tierras improductivas de latifundistas hacia la producción de alimentos para los afectados. Congelación de precios de alimentos, medicinas y materiales de construcción, con sanciones a quienes especulen en medio de la tragedia. Redirigir toda la producción y logística de las empresas nacionales hacia la atención prioritaria de la emergencia. Garantizar una vivienda digna para cada familia afectada. Eliminación inmediata de todas las hipotecas y créditos de vivienda vigentes. Expropiación de las viviendas vacías en manos de la especulación inmobiliaria privada -en particular de las que por su negligencia y corrupción han sido responsable de las pérdidas humanas y materiales-, para cubrir la demanda de los afectados. Plan masivo de obras públicas para la reconstrucción inmobiliaria y urbana, garantizando empleo directo a los afectados. Esta reconstrucción debe ser obligatoriamente sismo resistente. No a la licitación privada: la reconstrucción debe ser pública, transparente y solidaria, no un negocio. Revocación de cláusulas abusivas en los seguros que niegan y obstaculizan la cobertura a los afectados. Pago de salario completo a los afectados, sin pérdida de prestaciones ni vacaciones. Permiso laboral remunerado para voluntarios, sin represalias ni sanciones. Liberación total de los servicios públicos y telecomunicaciones: agua, energía, gas, transporte, internet y telefonía sin cobro alguno. Medios de comunicación al servicio de la solidaridad: apertura de espacios gratuitos en radio, TV e internet para la organización popular y la información veraz. No al regreso a clases hasta que existan condiciones seguras y dignas. Disponer de toda la logística y capacidad escolar disponible para dar atención psicosocial a los niños y jóvenes afectados. Implementación de un plan público de emergencia en atención prioritaria de la salud mental para todos los afectados, el cual vincule laboralmente a terapeutas y profesionales de la salud desempleados a nivel nacional Estas y todas las demás que surjan desde las propias necesidades del pueblo que está en el terreno llevando solidaridad y salvando vidas con sus propias manos, porque Solo el pueblo salva al pueblo. Comité Ejecutivo PST. Post Views: 23