Abelardo declara la guerra a los trabajadores, los oprimidos y la naturaleza.

Carta al Encuentro Nacional Obrero, Campesino y Popular

Esa guerra no se trata de un simple exceso: es una ofensiva consciente al servicio de los capitalistas locales, del imperialismo y del sionismo. Su política busca garantizar la tasa de ganancia del gran capital nacional y extranjero, profundizando la dependencia y el saqueo de nuestros recursos.

Ataques a las libertades democráticas, a la clase obrera y desmonte ambiental

En pleno anuncio del Super Niño, a pocas semanas de un devastador terremoto y de incendios que arrasan bosques y cultivos, avanza el desmonte de la regulación ambiental. Se flexibilizan permisos y se entregan territorios a la voracidad extractivista. Esta política condena a las comunidades campesinas, indígenas y urbanas pobres a sufrir con mayor dureza sequías, inundaciones e incendios. Al mismo tiempo, se intensifican los ataques a las libertades democráticas y a la clase trabajadora: represión, judicializaciones, restricciones al derecho de protesta y reformas que precarizan aún más el empleo. Quien resista será criminalizado. El objetivo es doblegar a los de abajo para asegurar los negocios de los capitalistas, del imperialismo y del sionismo.

La política conciliadora del Pacto Histórico es un callejón sin salida.

Ante esta arremetida, la política del Pacto Histórico se revela insuficiente y contraproducente. No se combate esta ofensiva con desobediencia civil individual, por heroica que suene. Tampoco creyendo que ganar las elecciones territoriales frena la embestida. Menos aún firmando acuerdos con el uribismo en el Congreso, legitimando a los artífices históricos de la represión y el saqueo. La lógica electoral y el cretinismo parlamentario subordinan la movilización a los cálculos parlamentarios y desmovilizan a las bases.

Organización, plan de acción y paro nacional desde abajo

Lo que se necesita con urgencia es organización independiente, plan de acción concreto y paro nacional preparado desde abajo. Un paro que no sea un llamado simbólico ni al servicio electoral del Pacto Histórico, sino una medida de fuerza real, construida en asambleas, comités de base y coordinación nacional de trabajadores, campesinos, estudiantes y sectores populares.

Desde el Partido Socialista de los Trabajadores llamamos a este Encuentro Nacional Obrero, Campesino y Popular a votar la preparación inmediata de un plan de lucha que culmine en el paro nacional. No hay tiempo que perder.

¡Por un paro nacional organizado desde abajo!

¡Ni un acuerdo más con el uribismo!

¡Organización independiente y movilización!

¡A las calles a luchar contra Abelardo y su pan!

Comité Ejecutivo Partido Socialista de los Trabajadores

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