Colombia, Declaraciones, Polémica El plan de ajuste de Abelardo y la tragedia humanitaria Publicado por: Editor Central el 28 agosto, 2026 Más en Colombia: El ABC del desastre ambiental 27 agosto, 2026 El gobierno de Abelardo anunció que atacará a los trabajadores 26 agosto, 2026 Ante el terremoto en el occidente colombiano: ¡Exigimos al gobierno de Abelardo tomar medidas reales! 26 agosto, 2026 Durante la campaña, Abelardo de la Espriella anunció la firma de 90 decretos en su primer día de Gobierno, estos decretos abordarían temas de “seguridad, economía, recorte del Estado, salud y generación de empleo”, pero la realidad es que sus primeros días los dedicó a nombrar su gabinete, a acondicionar sus sedes presidenciales y a celebrar en Medellín junto al alcalde Fico Gutiérrez. Fue así como lo sorprendió el terremoto en el occidente del país, una tragedia con causas naturales que se agrava ante la inoperancia de un gobierno que no solo tenía pocos días de haberse posesionado, sino que no había hecho empalme y no había nombrado la dirección de la Unidad de Riesgos, porque además pretendía eliminar esta entidad en su anunciado recorte del Estado. El resultado, es una tragedia humanitaria en medio de una situación caótica que tuvo que ser atendida por las comunidades y la clase trabajadora en las primeras 72 horas; y que se agravó cuando llegaron los organismos de rescate aprobados por Abelardo, provenientes de países alineados a Estados Unidos e Israel. En medio de este caos, no es fácil conocer en qué consiste el Plan de Abelardo, si siguen en marcha sus propuestas de hacer un recorte fiscal que reduzca el tamaño del Estado hasta en una cuarta parte, eliminar el impuesto de renta a los empresarios e inyectar 10 billones de pesos a las EPS cuando se requieren hoy por lo menos 30 billones de pesos para atender la tragedia. Declaratoria de Emergencia Fueron tres los decretos de Abelardo ante la tragedia, el Decreto 1171 que declara la Emergencia Económica, Social y Ecológica, que le permite expedir decretos con fuerza de ley, que permute formas de contratación directa y el uso de recursos públicos sin los requisitos normales. Los otros dos decretos anuncian tres días de duelo nacional y establecen doce departamentos como zona de desastre. El Decreto de Emergencia señala como posibles fuentes de financiación los recursos del Sistema General de Regalías, la Sociedad de Activos Especiales y modificaciones al esquema Obras por Impuestos, que permite a los empresarios bajar hasta el 50% de su carga tributaria. Por otra parte, el decreto anuncia líneas de crédito, periodos de gracia y subsidios en las zonas afectadas. También anunció un Plan Marshall para el Chocó, haciendo alusión al plan de Estados Unidos en Europa Occidental tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, con el fin de reconstruir y de frenar el comunismo. Hasta el momento, Abelardo no ha dado pistas de lo que sería este plan, más allá de alusión de reconstruir un departamento en el que la candidatura progresista obtuvo el 81% de los votos. Del FOREC al Fondo Milagro Desde el primer día, los medios masivos de comunicación invocaron el modelo de reconstrucción del pasado terremoto del Eje Cafetero en 1999, en el que se creó el FOREC, un fondo mixto que fue administrado por el sector privado durante el gobierno de Pastrana y que ahora Abelardo llamará Fondo Milagro. Este modelo, le entrega a los empresarios el manejo de los recursos públicos y le quita a las autoridades locales la posibilidad de actuar en los procesos de reconstrucción. En el caso del FOREC, se manejaron 1,6 billones de pesos que provenían en un 61% del presupuesto nacional, un 38% de préstamos del BID y el Banco Mundial y solo un 1% del sector privado. Sin embargo, los gastos de funcionamiento del propio FOREC fueron de un 5,4% de estos recursos. La experiencia del FOREC fue que la reconstrucción no tuvo sistemas de control interno de los recursos y los gastos administrativos fueron excesivos para el tamaño del fondo, además, al no tener en cuenta a las comunidades ni a las autoridades locales y ser manejado con criterio privado, se presentaron dificultades jurídicas en algunos proyectos de vivienda, barrios con problemas de planificación, viviendas abandonadas y la persistencia de condiciones de pobreza. Para el Fondo Milagro fue nombrado el empresario antioqueño Jaime Uribe como gerente, anunciando que las ayudas internacionales y de los grupos económicos ascenderían a dos billones de pesos, una cifra lejana a las necesidades. Como en experiencias pasadas, los recursos saldrán del presupuesto nacional, es decir, de los impuestos de la clase trabajadora, y serán manejados por este fondo privado. Los planes continúan A pesar de la tragedia, que enrarece el Plan de Abelardo de recortar el Estado, reducir impuestos a los ricos y disminuir los ingresos de la clase trabajadora y los sectores populares, las medidas han seguido adelante. En medio del caos en las zonas afectadas, Abelardo reconoció la soberanía del Estado genocida de Israel sobre los territorios sirios del Golán y desde Estados Unidos se anunciaron acuerdos de intervención militar en territorio colombiano. Pero además de su alineación a Trump y Netanyahu, Abelardo firmó decretos que derogan la restricción de venta de carbón a Israel y se reunió con un sector de la dirigencia de la Unión Sindical Obrera, USO, para avalar el fracking en la extracción de petróleo. Al mismo tiempo, derogó una serie de circulares del Ministerio del Trabajo que eran las herramientas de reclamación de la clase trabajadora en los pocos avances que se lograron en materia laboral en el Gobierno de Petro. Así, en medio de la tragedia y sin tener claridad de dónde saldrán los 30 billones de pesos que se requieren para la reconstrucción, Abelardo avanza con sus planes de revertir los derechos de la clase trabajadora mientras favorece a los empresarios, que ahora están de manera directa al frente de los ministerios. Por lo pronto, mientras las comunidades, los sindicatos y las organizaciones sociales que estuvieron al frente del rescate y que ahora conforman redes de solidaridad, buscan a las víctimas y comienzan a padecer los estragos del terremoto en su cotidianidad, la burguesía está pensando en la rapiña por los recursos de la reconstrucción, mientras se concreta el Fondo Milagro de Abelardo, la primera dama recauda recursos a través de su Fundación Colombia Luz y Sonrisas, creada a mediados de año y que ahora recauda a través de canales oficiales, recursos supuestamente para la solidaridad. Antonio Romero Post Views: 29