DECLARACIÓN CONJUNTA PST-UNIOS: Llamamos a votar por Iván Cepeda y Aida Quilcué Sin compartir su programa y estrategia

Como organizaciones socialistas revolucionarias –que consideramos que las grandes necesidades de millones de trabajadores, explotados y oprimidos del país y del mundo no tienen solución mientras se mantenga la estructura económica, social y política capitalista– consideramos conveniente expresar de manera pública nuestro acuerdo de llamar a votar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (y en una posible segunda vuelta) por Iván Cepeda y Aida Quilcué.

En ninguna circunstancia nuestro voto representa una coincidencia con el programa y estrategia del Pacto Histórico, ni de Iván Cepeda. El gobierno de Gustavo Petro y él mismo, cuyas orientaciones fundamentales Cepeda reivindica y propone continuar, proclama abiertamente que su propuesta no es anticapitalista, por el contrario, que lo que se propone es desarrollar el capitalismo; así digan que ese capitalismo debe tener rostro humano.

Pese a lo anterior, el triunfo de Petro en el 2022 y la conformación de su gobierno expresó de manera distorsionada la lucha heroica, durante décadas, de millones de trabajadores del país contra un régimen profundamente reaccionario, violador de los más elementales derechos humanos, que sumió en la miseria extrema a millones, que asesinó a decenas de miles. Por eso ese triunfo electoral generó tantas expectativas e ilusiones; muchas de las cuales aún se mantienen y se expresan en el respaldo a la fórmula de Iván Cepeda y Aida Quilcué

Quienes electoralmente hoy se enfrentan a Cepeda, en especial Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, son expresión del viejo orden político, económico y social contra el cual luchamos durante décadas, hombro a hombro con los militantes y dirigentes del Pacto Histórico. Siempre en el pasado a ellos les señalamos que nuestro objetivo no era reformar ese régimen sino destruirlo.

Hoy, manteniendo esa diferencia profunda con la defensa del capitalismo que proclama su dirección, los acompañamos en la contienda electoral contra los defensores de ese viejo régimen diciéndoles que no bastan las reformas al mismo; que hay que salirse de ese marco y levantar la bandera de una revolución que destruya ese régimen y adopte medidas económicas y sociales que inicien un proceso de transformaciones socialistas.

La actual legislación electoral regresiva, de la cuál ha sido cómplice el Pacto Histórico, constituye una barrera objetiva que impide la presentación de una verdadera alternativa de independencia de clase que se materializa en candidatos y programa para fuerzas minoritarias como la nuestra. Al no poder levantar candidatos o candidatas de independencia de clase, que reivindiquen un programa revolucionario, para poder participar estamos ante las disyuntivas de voto nulo, en blanco, abstención o voto crítico; ninguna de las cuales es la mejor opción para una participación revolucionaria en elecciones, pero son las que impone la realidad y hay que optar por cualquiera de ellas, según las condiciones concretas.

Ninguna de las reformas propuestas por el gobierno Petro, incluso las más radicales, son una solución estable y definitiva a las necesidades de millones. A pesar de ello es imposible desconocer que para muchos significan un alivio temporal que es un deber respaldar y luchar por que se amplíen y profundicen; a pesar de su insuficiencia.

Tampoco compartimos los acuerdos, negociaciones y pactos que se han hecho, y Cepeda continúa haciendo, con quienes, también durante décadas, han sido partícipes del viejo orden y que hoy solo se acomodan para mantener sus privilegios. Rechazamos a los Benedetti y similares. No será pactando y conciliando con sectores burgueses como los que ellos representan que se logren avanzar en las transformaciones que se necesitan.

Al llamar a los trabajadores, a los campesinos pobres, a los habitantes de los barrios populares de las grandes ciudades, a los indígenas y a las comunidades afrodescendientes a respaldar con su voto a Cepeda les decimos a la vez: solo organizándose independientemente, exigiendo al gobierno –cualquiera que se configure– la solución a sus necesidades, comprendiendo que es la lucha y la movilización directa –y no las negociaciones en el Parlamento o con las Cortes– el camino que nos puede conducir a una derrota definitiva al orden económico, social y político actual, ese orden capitalista, contra el cual llamamos a luchar.

Unidad Obrera y Socialista – ¡UNÍOS!

Partido Socialista de los Trabajadores – PST

Bogotá, 26 de mayo de 2026

 

 

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