Campaña electoral, Colombia, Declaraciones, Polémica Editorial ES 760: La clase trabajadora ante el inicio de la campaña electoral Publicado por: Editor Central el 30 septiembre, 2025 Más en Campaña electoral: El cambio no es en el congreso, sino en las calles 4 marzo, 2026 Los programas de los candidatos y el programa que proponemos 11 febrero, 2026 Por la derrota definitiva del uribismo, este 26 de Octubre, voto crítico por Iván Cepeda 15 octubre, 2025 La campaña electoral se ha iniciado, los partidos burgueses tradicionales, así como los progresistas y el reformismo, enfilan todo su accionar en dirección a preparar los candidatos y alianzas con los que participarán tanto en las elecciones a congreso como a la presidencia; las movilizaciones, escándalos de corrupción y de todo tipo, y hasta el asesinato del senador Miguel Uribe, se enmarcan en este contexto. Incluso, no se han hecho esperar los atentados terroristas, resultado del fracaso de la paz total y de la imposibilidad de una reforma agraria democrática, en el marco del sistema capitalista, que en Colombia privilegia el latifundio y el narcotráfico; pero también como lo intuyen muchos trabajadores, como parte de la campaña de sembrar miedo para vender seguridad. Uribistas, políticos tradicionales y los llamados progresistas, tienen una estrategia en común que es enfilar todas las contradicciones de la sociedad, todas las pugnas entre clases y dentro de los sectores burgueses hacia las elecciones de 2026. Todos prometen una nueva vida y un país mucho mejor si votamos por ellos. Todos proponen la continuidad del capitalismo, unos con rostro humano y otros más tradicional. El Pacto Histórico y sus aliados prometen lograr en otros cuatro años lo que no lograron en estos, los partidos de la burguesía prometen hacer lo que no hicieron en doscientos años de gobiernos sucesivos de sus diferentes sectores. Hasta ahora ninguno propone las soluciones de fondo que son necesarias para cambiar radicalmente la situación, como aumentar los salarios de manera general y real, dejar de pagar la deuda externa para poder financiar las necesidades del país, eliminar las AFP y las EPS, o romper con la política antidrogas de los Estados Unidos. Entre tanto, la población sufre las penurias de la agudización de las contradicciones del capitalismo, que, a pesar de los paños de agua tibia del Gobierno de Petro, inevitablemente nos golpean: carestía percibida por los consumidores a pesar de que las cifras oficiales la nieguen, salarios bajos que cubren la mitad de la canasta familiar básica, lucha diaria por salvar vidas en el sistema de salud privatizado, desempleo rampante dado que en las cifras oficiales quienes están en el rebusque y subempleo se cuentan como ocupados, criminalidad en las ciudades y violencia en el campo, además de los embates del cambio climático, como las constantes y alternantes temporadas de incendios e inundaciones. La cacareada y celebrada reforma laboral, que recupera apenas algunas de las conquistas perdidas en anteriores décadas, está siendo usada por las patronales para escarmentar a los trabajadores. Desde luego, los reajustes de horarios para que los trabajadores hagan más turnos escudados en la norma de no pasarse de ocho horas diarias, y el cambio del día dominical por cualquier día de la semana fueron aprovechados de inmediato por los explotadores. El Socialista está recibiendo múltiples denuncias de este tipo, los trabajadores están siendo obligados a trabajar los domingos sin recargos, y a hacer más turnos, aunque de menos horas. La tercerización hasta el momento continúa sin cambio alguno. En cuanto a la consulta del Pacto, es evidente que en lugar de democratizarse la forma en que se eligen las listas al Congreso, o los precandidatos para presidencia, lo que prima cada vez más es el amiguismo, el pago de favores y las alianzas por arriba con sectores de la burguesía, como es el caso de Daniel Quintero. No se vislumbra que en estas listas aparezcan luchadores sociales, dirigentes obreros, campesinos o populares realmente comprometidos con un cambio social, o elegidos por las bases. Aun así, sabemos que estas candidaturas ilusionan a la clase trabajadora; por eso proponemos un diálogo abierto con las candidatas y candidatos del llamado progresismo, para sondear cuál es su compromiso con las reivindicaciones más apremiantes de los trabajadores y sectores populares. Desde luego, para lograr cualquier cambio, así gane el candidato o candidata del Pacto, y así este gane la mayoría del Congreso, va a ser necesario abandonar la nefasta estrategia de la concertación que siembra la ilusión de que es posible pactar con nuestros enemigos de clase los derechos. El resultado de esto ha sido el rechazo sucesivo de la reforma a la salud, una reforma pensional más regresiva que progresiva, una reforma laboral que devuelve algunos derechos, pero no soluciona nada de fondo, y la permanencia de la burguesía con sus métodos corruptos en todo el aparato del Estado. Solo un gobierno obrero, campesino y popular podrá hacer realidad los cambios radicales que esperamos los trabajadores y oprimidos, y para conquistarlo será necesario retomar el camino de la lucha, recomponer las asambleas populares u otras formas de organización, recuperar la independencia del movimiento obrero frente al gobierno, hacer una campaña masiva de sindicalización y luchar en las calles por nuestros derechos. Comité Ejecutivo PST Post Views: 884