Campaña electoral, Colombia, Luchas y Movimientos El cambio no es en el congreso, sino en las calles Publicado por: PST Bogota el 4 marzo, 2026 Más en Campaña electoral: En las calles y en las urnas: derrotar la ultraderecha. Voto crítico por Cepeda en la segunda vuelta 2 junio, 2026 La propuesta de Iván Cepeda para la educación en Colombia 27 mayo, 2026 DECLARACIÓN CONJUNTA PST-UNIOS: Llamamos a votar por Iván Cepeda y Aida Quilcué Sin compartir su programa y estrategia 26 mayo, 2026 El 8 de marzo se realizan las elecciones para el Congreso. El Pacto Histórico y la izquierda que apoya al gobierno, sustentan que si se elige una mayoría en el Congreso las reformas y el cambio se lograrán. Por: Comité Ejecutivo PST La política de las candidaturas del Pacto Histórico es la concertación de clases para intentar la aprobación de las reformas a favor de los trabajadores, campesinos y demás clases oprimidas; es decir, negociarlas con la burguesía, a través de sus representantes políticos en el Congreso; como parte de esta política es que se han conformado listas al Senado y Cámara en alianza con sectores burgueses “progresivos”. Por eso manifestamos que, desde el Congreso, una institución corrupta y al servicio de los intereses de la burguesía, no es posible conquistar los cambios radicales que se necesitan, mucho menos con la idea de que es posible lograr acuerdos en los que gane la burguesía y al mismo tiempo la clase trabajadora, los campesinos y los pueblos indígenas; dada la naturaleza antagónica de los intereses de clase en el capitalismo, si gana una clase social, pierde la otra. Un ejemplo es el aumento del salario mínimo del 23.7%. La burguesía finalmente lo aceptó de manera oportunista por la coyuntura electoral, pero lo poco que dejan de ganar con ese aumento, lo quieren recuperar pidiendo que les reduzcan los impuestos, que se disminuya la inversión social y que les den subsidios. ¿Para qué mayorías en el congreso, si la política es concertar y el programa es para desarrollar el capitalismo? Comprendemos la ilusión de los trabajadores de que con un Congreso de mayoría “progresista” y un presidente que se presenta “a favor de los trabajadores”, es suficiente. Pero no es así. Los votos en el congreso para aprobar leyes son concertados, se negocian y se compran con los representantes políticos de la burguesía que, de acuerdo con las reglas de participación, siempre tendrán asiento mayoritario allí y, por tanto, defenderán hasta el final sus intereses; menos aún, si las leyes a proponer solo apuntan a aliviar los síntomas superficiales de los problemas, en el marco de un programa utópico y reaccionario de desarrollo de un capitalismo armónico y democrático, y no atacan las causas estructurales de los mismos, que se encuentran en la propia esencia de explotación y apropiación del trabajo ajeno del sistema capitalista. Así funciona el sistema; por eso es preciso cambiarlo. Si se logran algunas migajas, siempre será a cambio de algo; en todo caso, los pobres seguiremos siendo pobres y seguirá el desempleo y todos los problemas sociales que padecemos, mientras los ricos serán cada vez más ricos, tal como ha sucedido con el gobierno de Petro. Que Petro no haya logrado cumplir con las promesas hechas a los trabajadores en 2022 no es simplemente porque ha tenido la oposición de la extrema derecha y que no lo han dejado gobernar; sino también porque ha gobernado con la misma maquinaria, bajo el mismo régimen político y con una política de concertación de clases con la burguesía, incluido el uribismo. En el sistema electoral burgués hay control para que no se filtren revolucionarios que agiten a las masas llamándolas a la movilización para imponer los cambios desde abajo de forma revolucionaria. Por eso el régimen político colombiano es antidemocrático y no permite que los trabajadores podamos presentar candidaturas independientes, ya que, entre otras trabas, se exigen unos requisitos que solo los pueden garantizar quienes tengan maquinaria clientelar, no amenacen el sistema y tengan miles de millones de pesos para la campaña. ¿Representantes para presentar proyectos, o para impulsar la movilización? Aunque hay candidatos surgidos de la clase trabajadora y los sectores populares en las listas de los partidos que se reclaman de izquierda, ellos tienen como centro de su intervención en el Congreso presentar o apoyar proyectos de ley; parten de la confianza en una institución burguesa totalmente desprestigiada antes los ojos de los trabajadores en lugar de utilizar ese recinto como tribuna para la denuncia del régimen y llamar a los trabajadores, campesinos, indígenas y demás sectores oprimidos a la movilización para enfrentarlo, de tal forma que desde las calles se impongan, por la fuerza, los cambios. Por el contrario, se siembran falsas ilusiones de que en el Congreso se pueden hacer. Sin independencia política de la clase obrera y todos los explotados y oprimidos el sistema capitalista seguirá perpetuando la explotación, ya sea abierta y descarada como proponen las distintas candidaturas de la oposición burguesa, o enmascarada bajo ilusiones reformistas. Por eso llamamos a la clase obrera a luchar en las calles de manera independiente, por un verdadero gobierno obrero y popular. ¡Ni un solo voto para los explotadores ni para quienes acuerdan con ellos! Es por eso que, para Senado y Cámara de Representantes, el 8 de marzo, llamamos a votar en blanco. Partido Socialista de los Trabajadores Comité Ejecutivo 28 de febrero de 2026 Post Views: 809