Carta abierta a los candidatos y candidatas del Pacto Histórico ¿Defenderán los derechos laborales?

Para el 26 de octubre se encuentra programada la consulta del Pacto Histórico, con el objetivo de definir su candidato presidencial único y las listas al Congreso para las elecciones de 2026, con más de diez precandidatos inscritos que prometen continuar con el proyecto petrista y dar a la clase trabajadora los derechos que en este gobierno no se consiguieron.

Los trabajadores colombianos somos, en cifras redondas, 26 millones y con familiares unos 45 millones, del total de 52 millones de habitantes. Por lo tanto, somos la gran mayoría de la población.

Para el pueblo colombiano los derechos laborales son un tema urgente y prioritario que lamentablemente no quedó resuelto con la reforma laboral.

En medio de la contienda electoral, en la que se define la composición del Congreso y el próximo presidente, para la clase trabajadora es fundamental saber la posición de los candidatos y candidatas al respecto. Ya sabemos que los partidos burgueses desde el Centro Democrático hasta los verdes y liberales, están y siempre han estado en contra de los derechos laborales e incluso de las más tibias reformas sociales.

Pero dada la expectativa que generan, y su relación con el movimiento sindical, es necesario saber las posiciones de las candidaturas del Pacto Histórico, aunque los derechos laborales no estén incluidos, con ese carácter, en los programas de los partidos de esa coalición.

 

Es natural que los trabajadores crean que sus intereses los puede defender mejor una candidatura que se presenta como de izquierda y no una de los partidos de la burguesía industrial o de la burguesía terrateniente y ganadera, pues durante las décadas anteriores la derecha suprimió derechos y conquistas.

Lamentablemente, debido a las sucesivas reformas políticas antidemocráticas, al Partido Socialista de los Trabajadores, como ha sucedido con otras organizaciones políticas, le quitaron la personería jurídica y por eso no puede presentar una candidatura obrera que represente directamente los derechos de los trabajadores.

Por lo anterior, nos dirigimos a cada candidato y candidata del Pacto Histórico, para preguntarles sobre su compromiso con los derechos laborales.

  1. ¿Se compromete a impulsar la eliminación de la tercerización laboral mediante los mecanismos que sean necesarios, incluyendo la fuerza de la movilización, para lograr ese objetivo?

Es necesario acabar con la tercerización, es necesario un proceso de formalización de todos los trabajadores y trabajadoras que están en condición de tercerizados y de provisionalidad. Esto debe aplicar a todas las empresas, y en especial en el sector público, sector salud y magisterio donde la inestabilidad es un problema recurrente.

  1. ¿Se compromete a decretar aumento general de salarios y un salario mínimo equivalente al costo de la canasta básica, que además sea móvil, es decir, indexado al costo de los productos de la canasta básica que incluye vivienda y servicios públicos?

A la mayoría de los trabajadores se les paga el salario mínimo, obligándolos a trabajar horas extras y a aceptar trabajo extra por comisiones como mecanismos para aumentar la plusvalía absoluta, para que logren cubrir lo mínimo del costo de la fuerza de trabajo.  Mientras tanto, el resto de la población en edad de trabajar sobrevive entre el desempleo y el rebusque.

Cuando se hace el aumento del salario mínimo no se controlan los precios y poco a poco la capacidad adquisitiva de la clase obrera se ha ido perdiendo, a pesar de que parezca que el salario sube.

Por eso el salario mínimo debe estar ajustado a la canasta básica y al coste de los servicios públicos (agua, energía, gas, internet, transporte), porque este rubro se lleva gran parte de los salarios de la clase trabajadora. Para regular sus costos es necesario renacionalizar y reestatizar las empresas.

También es necesario un aumento general de salarios, dado que los trabajadores que ganan incluso un poco más del mínimo vienen recibiendo ajustes incluso por debajo de la inflación oficial. Toda la clase trabajadora debe tener un aumento salarial en relación con el aumento de la productividad y del llamado “crecimiento económico”. Este aumento debe cobijar a todos los estatales afectados por el tema de la regla fiscal que desvía los recursos al pago de la deuda externa.

  1. ¿Se compromete a decretar la reducción de la jornada laboral a 36 horas e impulsar la distribución del trabajo actual entre toda la población activa?

Trabajo para todos distribuyendo el trabajo, empezando con un decreto de disminución de la jornada laboral a 36 horas semanales. Se debe impulsar un plan de obras públicas para mejorar la infraestructura del país y generar más puestos de trabajo.

  1. ¿Se compromete con el derecho a la salud?

La crisis del sistema de salud se agudiza debido a las propias contradicciones del modelo de aseguramiento. Actualmente esta crisis se ha extendido incluso a los regímenes de excepción como el del magisterio donde ha sido imposible lograr la prestación adecuada del servicio. Las reformas hundidas de Petro apenas proponían algunas medidas tibias, sin acabar con las EPS ni la salud privada, pero como se proponían golpear el modelo de intermediación financiera enfrentaron la férrea resistencia de la burguesía. Por eso es fundamental una reforma que defina un sistema de salud único, público, estatal y de calidad, eliminando totalmente las EPS y el negocio de los privados.

Estos cuatro puntos serían el compromiso mínimo a favor de la clase trabajadora que no solo lo defenderá en las calles, sino que escalará las exigencias para que la riqueza producida por los trabajadores sea distribuida para sus productores y no apropiada por unos pocos explotadores de la fuerza de trabajo.

¿Como conseguir estos derechos?

La política de concertar las reformas, con los empresarios, como lo ha hecho Petro, solo ha servido para aprobar leyes que tienen más de contrarreforma que de reforma. El resultado de eso es que la reforma laboral aprobada, como la Ley 2466, les concede a los capitalistas la continuidad de la precarización laboral, manteniendo la tercerización. Por eso es necesaria una verdadera reforma que elimine este problema y garantice estabilidad laboral efectiva.

 

Con los resultados de las reformas pensional y laboral, en las que los empresarios conceden una pequeña parte para los trabajadores, a cambio de una mayor tajada para ellos, se ha demostrado que la concertación es una trampa.

Por eso el único camino es el de la lucha, en caso de que un representante de la clase trabajadora, o un dirigente político comprometido con estos derechos sea elegido como congresista, su curul debe aprovecharse para denunciar al capitalismo y al imperialismo, y como tribuna para convocar a la movilización en favor de las reformas que necesitamos. No deberá continuar con la política de concertar con los enemigos.

En la presidencia, si de nuevo ganara el Pacto Histórico, la única forma de garantizar algún cambio real es comprometiéndose a cumplir con los 104 puntos del paro nacional, sin concertar con la burguesía, sino apostándole a la movilización social, al poder obrero, campesino y popular. Sabemos que es altísimamente improbable que suceda esto, y que posiblemente cualquiera que gane va a insistir en la vía desastrosa de seguir intentando gobernar al mismo tiempo para explotados y explotadores. Pero tarde o temprano el descontento resurgirá llevando a nuevos estallidos sociales, o se desviará en las urnas hacia la derecha como ya ha sucedido, en lo que se conoce como alternancia.

¿Cómo escapar del círculo de la alternancia?

Debido a que los llamados gobiernos alternativos o progresistas no resuelven los problemas de la población trabajadora, los partidos de derecha lo aprovechan para desviar el interés de las necesidades sociales hacía el interés de la seguridad de la propiedad privada de los medios de producción, que presentan como interés de toda la población, como si la falta de seguridad no fuera producto de la crisis social que ellos mismo generan con la privación de los medios básicos de subsistencia. De esa forma la derecha retoma el gobierno para aplicar medidas más agresivas contra la población trabajadora. Los ejemplos que tenemos, entre otros son: Brasil con Lula y Bolsonaro; Argentina con los Kichner, Macri y Milei; Bolivia con Evo Morales y la derecha; Ecuador con Correa y Novoa, etc.

Si alguna candidatura del Pacto Histórico se compromete a impulsar el cambio por el que la población salió al paro de 2021, que es un cambio concreto, expresado en aumento de salarios, reducción de la jornada laboral al menos a 36 horas semanales y estatización de los servicios públicos, se evitará que la derecha retome el gobierno y termine aprobando contrarreformas más profundas. Por su parte, los trabajadores se animarán para luchar por profundizar la movilización contra la explotación capitalista y lograr conquistas que no las dará el Congreso ni la institucionalidad burguesa.

Comité Ejecutivo PST

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