Colombia El crimen viene en empaque de seguridad Publicado por: Administrador el 24 abril, 2026 Más en Colombia: Constituyente y lucha contra el régimen político 24 abril, 2026 El cambio no es en el congreso, sino en las calles 4 marzo, 2026 Salario mínimo de tres millones de pesos 16 febrero, 2026 Por: Fernando Graco La principal promesa de los candidatos de la burguesía es la seguridad; la que les ha dado votos para ganar la presidencia a Uribe, Bukele y Trump, pero dejando más crímenes e inseguridad. La “Seguridad Democrática” de Uribe dejó 6.402 inocentes asesinados (“falsos positivos”); 558 dirigentes sindicales asesinados; 474 líderes sociales asesinados; 32.000 personas desaparecidas forzosamente; 447 masacres; y aumento en la creación de grupos paramilitares. Sirvió para enriquecerse él, los terratenientes, ganaderos y narcotraficantes, a costa de mayor inseguridad para la mayoría de la población. Cuando Uribe ganó la presidencia, ya era terrateniente, pero en sus dos periodos como presidente acumuló más riqueza. Actualmente es dueño de 72 inmuebles, alrededor de 2.100 hectáreas de tierra y acciones en varias empresas. La seguridad de Bukele, “Plan Control Territorial” (PCT), ha dejado 90.000 personas encarceladas, de las cuales 30.000 son inocentes; 500 detenidos han sido asesinados en los centros carcelarios y 2.548 personas han sido desaparecidas forzosamente. Bukele pasó de tener 29 hectáreas de tierra, antes de 2019, a poseer más de 360 hectáreas, en 2024, y edificios de lujo. La seguridad de Trump, denominada “Estrategia de Seguridad Nacional”, ha significado la deportación de más de 3.000.000 de trabajadores inmigrantes y el encarcelamiento de unos 600.000. Con esa seguridad asesinó en Mineapolis a Renee Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti. Es una seguridad que ha perseguido casa por casa, calle por calle, a ciudadanos, extranjeros y nativos. Según la revista Forbes, Trump aumentó su fortuna entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, de 3.000 millones de dólares a 7.300 millones de dólares. La seguridad de Uribe, Bukele y Trump es la que prometen los candidatos de derecha. Es una seguridad disfrazada para cometer crímenes en favor de sus intereses y los de su clase social; es el crimen presentado en empaque de seguridad, para enriquecerse y enriquecer a la burguesía. El lumpenproletariado El capitalismo produce criminales porque no puede existir sin un ejército industrial de reserva, de desempleados utilizados para dividir, controlar y hacer competir a los trabajadores con el chantaje del desempleo. De ahí surge un sector que, desesperado, sin trabajo, se degrada. Carlos Marx lo llamó lumpenproletariado. La lumpenburguesía Los capitalistas también tienen los suyos. El sociólogo alemán André Gunder Frank en su obra Lumpenburguesía: lumpendesarrollo caracterizó a la burguesía de los países semicoloniales como agente del imperialismo que no impulsa un desarrollo nacional, sino que facilita el saqueo y actúa entre la legalidad y la ilegalidad. Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia son típicos candidatos de la lumpenburguesía. En los programas de los candidatos “progresistas”, la seguridad se enfoca en prometer combatir la pobreza y la informalidad, pero sin lograrlo cuando son gobierno, porque es imposible acabar con la pobreza de muchos si no se combate la riqueza de unos pocos, así como no es posible combatir la informalidad sin repartir el trabajo entre toda la población trabajadora. ¿Quién produce los delincuentes? «El filósofo produce ideas, el poeta poemas, el cura sermones, el profesor compendios, etc. El delincuente produce delitos. Fijémonos un poco más de cerca en la conexión que existe entre esta última rama de producción y el conjunto de la sociedad, y ello nos ayudará a sobreponernos a muchos prejuicios. El delincuente no produce solamente delitos: produce, además, el derecho penal y, con ello, al mismo tiempo, al profesor encargado de sustentar cursos sobre esta materia y, además, el inevitable compendio en que este mismo profesor lanza al mercado sus lecciones como una “mercancía”, lo cual contribuye a incrementar la riqueza nacional, aparte del deleite privado que, según nos hace ver, un testigo competente, el señor profesor Roscher, el manuscrito del compendio produce a su propio autor. El delincuente produce, asimismo, toda la policía y la administración de justicia penal: esbirros, jueces, verdugos, jurados, etc., y, a su vez, todas estas diferentes ramas de industria que representan otras tantas categorías de la división social del trabajo; desarrollan diferentes capacidades del espíritu humano, crean nuevas necesidades y nuevos modos de satisfacerlas. Solamente la tortura ha dado pie a los más ingeniosos inventos mecánicos y ocupa, en la producción de sus instrumentos, a gran número de honrados artesanos» (Carlos Marx, El elogio del crimen). Cada clase social tiene sus criminales, pero tanto unos como otros los produce el sistema capitalista. Repartir el trabajo para acabar con el crimen El capitalismo produce, por un lado, los criminales de la clase trabajadora (el lumpenproletariado), al privar a un sector de las necesidades básicas; por otro, los criminales de la clase capitalista, al incentivar la codicia para obtener ganancia cometiendo crímenes. El capitalismo castiga el efecto, protegiendo la causa: la propiedad privada de los medios de producción, que es lo que garantiza la explotación laboral y la plusvalía. Por eso, para acabar con el crimen, hay que eliminar el capitalismo. Si se elimina la propiedad privada de los medios de producción, desaparecerá la plusvalía; la causa principal del conflicto social. Así podremos construir otro modo de producción, el socialismo, que no generará crimen; a cambio de individualismo fomentará la solidaridad y la cooperación; en vez de preservar un ejército de desempleados, repartirá el trabajo para todos; y a cambio de plusvalía se distribuirá la riqueza equitativamente. En una sociedad donde todos los trabajadores tengan empleo, en la que no haya explotación laboral y se garanticen ingresos para una vida digna, desaparecerá el crimen, dando paso a una autoorganización social basada en la asociación libre. El socialismo, sustentado en la eliminación de la plusvalía y sin capitalistas, como sistema mundial, sí garantizará seguridad para la humanidad. La seguridad de los candidatos de la burguesía es para preservar la plusvalía con la explotación laboral y para enriquecerse con la represión y el crimen contra la clase trabajadora. La seguridad de los candidatos liberales y “progresistas”, tampoco garantizará seguridad, porque mantienen la plusvalía. Mientras triunfa el socialismo, podemos disminuir el crimen expropiando a los corruptos y disminuyendo la plusvalía con una jornada laboral de 36 horas para que haya menos desempleo. Post Views: 15