Colombia Negro Barragán, ¡Hasta el socialismo siempre!: Mensajes y homenajes ante la muerte de Eduardo «Negro» Barragán Publicado por: Administrador el 13 noviembre, 2025 Más en Colombia: El cambio no es en el congreso, sino en las calles 4 marzo, 2026 Salario mínimo de tres millones de pesos 16 febrero, 2026 ¿Por qué mueren los mineros? 11 febrero, 2026 La Muerte de nuestro camarada Eduardo Barragán conmueve con el peso de un gran revolucionario. Por eso su muerte nos duele no spolo a nosotros, sino al conjunto de la izquierda revolucionaria que piede con su muerte a un gran cuadro, parte de una generación de militantes trotskistas que forjaron una alternativa al reformismo y al estalinismo en las décadas de los años setenta. Su legado sigue vigente hasta hoy. A continuación reproducimos varios de los homenajes y mensajes que quienes le conocieron en vida, quienes compartieron militancia y amistad, han escrito desde distintas orillas. También desde quienes aunque sin tener el privilegio de haberlo conocido en vida, reconocen su valor y su legado. Agradecemos todos los mensajes ante la muerte de nuestro camarada el «Negro» Barragán. ¡Hasta el socialismo siempre! Secretariado Internacional de la LIT-CI Saludo a Eduardo Barragán Hoy falleció Eduardo Barragán, un cuadro de la vieja guardia del partido colombiano y de la LIT. Falleció uno de esos luchadores que dedicaron su vida a la revolución y a la construcción de una internacional revolucionaria. Barragán formó parte de un grupo de cuadros que fundó el PST colombiano y participó durante décadas en su dirección. Luego se mudó a Argentina y participó en la dirección del antiguo MAS, en su período de apogeo. Formó parte de la dirección de nuestra corriente internacional, junto con Nahuel Moreno, en sus distintas expresiones, como la Tendencia Bolchevique y luego la Fracción Bolchevique, aún en el marco del Secretariado Unificado. Participó en la fundación de la Liga Internacional de los Trabajadores en 1982 y en su dirección. Tras la muerte de Moreno, asumió la difícil tarea de componer la primera dirección de nuestra internacional sin el «viejo». Leer más IST de Uruguay-LIT-CI Falleció “el Negro”, un gran socialista!! Falleció el Negro. Amigo, militante revolucionario y un gran dirigente Trotskista-Morenista, con mayúsculas. Lo conocimos en los años 80 cuando entramos al MAS argentino. Posteriormente militamos juntos en la construcción del CITO en los años 90, y luego continuamos el camino común al volver a la LIT. En todo ese tiempo, el Negro fue un dirigente respetuoso y cálido. Había estado preso en Colombia y viajó a militar a la Argentina aún bajo la dictadura militar. Por todo ello era querido, apreciado y respetado. Él llevó a fondo, con esas cualidades propias, las enseñanzas políticas y metodológicas que le brindó el haber pertenecido al equipo de dirección que formó Nahuel Moreno. Brillante discursista, figura pública y dirigente revolucionario internacional, supo ubicarse sin auto-proclamaciones y con mucha humildad, en los espacios que las situaciones marcaban que había que estar. Leer más PST de Perú-LITCI Por Freddy Salazar El PST peruano despide a uno de sus maestros, gran amigo y camarada, el «Negro» Eduardo Barragán, fallecido el dia de ayer en Buenos Aires. A Eduardo lo conocimos cuando en 1981 pasó por Lima, con Nahuel Moreno, camino a Buenos Aires, cuando se preparaba la apertura legal y el lanzamiento de lo que llegaría a ser el Movimienro al Socialismo, el partido más grande de nuestra corriente. Desde entonces lo vimos varias veces, en Argentina, en Colombia y en sus visitas a Perú, como dirigente de la LIT CI. Luego de la gran crisis de 1992 y el estallido del MAS que nos separó de él, volvimos a tenerlo con nosotros construyendo de nuevo la LITCI y apoyando la construcción de nuestros partidos. Una de sus últimas visitas a Perú, hace algo más de 10 años, fue cuando participó en uno de los Congresos de nuestro partido. Grande el Negro. Afable, alegre, positivo. Le gustaba el pisco peruano y cada vez que nos encontrabamos, se llevaba una botella de los buenos. Aún recuerdo lo que nos dijo en una de sus intervenciones en Perú: «hay que lograr pequeñas conquistas para ir avanzando». En eso estamos Negro. Te despedimos con los puños en alto. Y Gracias por habernos enseñado y ser un ejemplo para nosotros tus viejos amigos y las nuevas generaciones, que siguen tu indesmayable lucha para algun dia hacer realidad la victoria que anhelamos. Hasta el socialismo siempre Negro! Con las bandera sin machas de la clase obrera y la revolución, de Trotsky y Moreno! Tomado de: PST de Perú en Facebook CORICI Falleció Eduardo Barragán Acaba de fallecer Eduardo “Negro” Barragán un dirigente histórico de la corriente morenista. El Negro había nacido en la ciudad colombiana de Santa Marta. En su época universitaria, comenzó a militar en el Bloque Socialista. Jugó un papel central para que una parte de esta organización adhiriese a la Fracción Bolchevique (la organización internacional del morenismo en esos años) en la década de 1970. Unos años más tarde, por propuesta del propio Moreno se trasladó a Argentina (país que adoptó como suyo) y cumplió un papel importante como dirigente, primero en el PST y luego en el MAS. Fue uno de los fundadores de la LIT-CI, en 1982, e integró su Comité Ejecutivo Internacional, por muchos años. En la década del 90, se alejó de la LIT-CI para constituir el CITO pero, luego volvió a la LIT-CI, en 2008 junto con varios miembros del CITO. También ingreso a militar en la sección argentina de la LIT-CI (primero el FOS y luego el PSTU) y formó parte de su dirección. Al mismo tiempo, había retomado su profesión de médico en el Hospital Municipal Raúl Larcade de San Miguel (en la región norte del Gran Buenos Aires). Allí se convirtió en referente de la lucha de los trabajadores del hospital y por la defensa de la salud pública. Además de un dirigente político y de la clase obrera, el Negro era un ser humano amable y querible, que disfrutaba de la vida, su familia y la amistad de sus camaradas. Leer más Jaime Galarza Eduardo Barragán ha muerto Eduardo Barragán Pardo ha muerto; esa noticia nos vino de tierras argentinas. Y con su muerte, se ha ido parte de mi vida. A Eduardo lo conocí siendo él un joven médico y recién casado, con dos preciosos hijos, casi de brazos. Para ese entonces, yo venía de una década de desencanto político. Es el momento, cuando Ricardo Sánchez, hoy el mayor intelectual de la izquierda marxista colombiana, me invitó a participar en una tendencia socialista que pretendía agrupar los grupos socialistas que, a comienzos de los 70, proliferaban en el país, con principal asiento en Cali. Allí conocí a hombres y mujeres extraordinarios como nunca había visto en la década de los 60. Ellos podrían conformar una rica materia prima, necesaria para construir un viejo anhelo de la izquierda revolucionaria alejada del PCC. Un partido bolchevique versión trotskysta, el contradictor acérrimo de Stalin, una de las tres causas que dieron al traste con el primer país en la tierra que inició la construcción de una sociedad socialista. Conocí por ese entonces un partido leninista, articulado a los sindicatos, a las barriadas de Buenos Aires, a los jóvenes universitarios en menor medida, pero, sobre todo, con un periódico de circulación nacional, que seguía los derroteros de Iskra, el periódico fundado por Lenin y gran organizador del partido en Rusia. Viajé a Buenos Aires; los conocía en su trajinar diario y de allí, a venir a Colombia, fue un paso, pues necesitaban refugio en otro país del continente, ya que los milicos pisaban sus talones. Y sin pensarlo, se fundó entre nosotros el Partido Socialista de los Trabajadores, recogiendo los diferentes grupos socialistas que realizaban su activismo en el ya, por entonces, Bloque Socialista. Pronto se fundó el partido, que pasó de la discusión ideológica y política a la actividad directa en sindicatos, barriadas, organizaciones de mujeres, colegios y universidades, y todo ello con militantes semiprofesionales armados de un periódico. Y como si estuviera esperando su ocasión, el alma militante de Eduardo Barragán emergió con voz propia. Dividía sus largas jornadas de trabajo en los hospitales con el trabajo político en barrios, con charlas, mítines y, sobre todo, como voceador de nuestro recién fundado periódico. Pronto, la militancia del Valle lo reconoció como su dirigente por derecho propio. Pero el aire maléfico del bolchevismo vino y se aposentó en nuestras filas, y el PST colombiano se dividió en dos, apareciendo el PSR. Por entonces, me encontraba estudiando en Francia y representando al trotskismo latinoamericano en el seno de la IV Internacional. Vino el desencanto y con ello, lo mucho o poco que en tres años habíamos edificado. Eduardo encabezó la dirección del PST, y cuando los compañeros argentinos regresaron a su país, se llevaron la mayor gema: Eduardo Barragán. Cuenta la leyenda que el PST argentino, dirigido por Eduardo a la muerte de Moreno, se convirtió en la principal fuerza política de ese país después del Peronismo. Conocido como el “médico”, su accionar en el movimiento obrero es todavía recordado, sobre todo en el gremio de la salud. Todo lo dejó Eduardo por sus ideas: su joven esposa, sus dos muchachos, ya profesionales, su tierra y, como diría el poeta, y todo cuanto Dios en su bondad nos dio; por un ideal que comenzó a vislumbrar desde los claustros universitarios. Murió un hombre puro, lleno de bondad en el ejercicio de su profesión y en su vínculo con los pobres. Es una contribución más que hace América Latina a la idea fuerza del internacionalismo de los pueblos. Algo muy enraizado en la tradición histórica de las guerras de independencia. Honor a su nombre y que la tierra argentina lo arrope hasta el momento de la emancipación definitiva de los pueblos del Capital, puesto que la humanidad es una sola. Mensaje de Condolencias de Alberto Concha Queridos Vicky, Gustavo, Camilo (hay mas), hoy se nos fue otro de nuestra generación de soñadores, luchadores, idealistas (en el mejor sentido del término) de nuestra juventud, revolucionario, incansable defensor de sus ideas y convicciones. Eduardo Barragán Pardo se fue de este mundo en la tierra donde vivió sus últimas décadas, quizás 30 años. Buenos Aires fue el destino que decidió seguir bajo el trotskismo de Moreno, allí luchó, defendió causas, se reencontró con la medicina endocrina, armó su nueva familia. Vivió y luchó como sindicalista del gremio médico y de otros sindicatos argentinos que le otorgaron, o mejor «prestaron» la «nacionalidad» obrera. La causa social que une nuestros pensamientos. Nunca desfalleció, siempre convencido de sus ideales, a los que nunca renunció. Eduardo murió de Alzheimer, la enfermedad del olvido, pero jamás lo olvidaremos, no, su recia actitud revolucionaria, aun cuando no se comparta plenamente, fue demostración de su convicción política. Olvidar no, recordar siempre la personalidad de Eduardo Barragán y su inquebrantable lucha por los desposeídos y necesitados de apoyo, un ejemplo entre lo que se piensa y como se vive. Abrazos, Alberto Post Views: 702