Campaña electoral, Colombia, Declaraciones, Elecciones Burguesas Por la derrota definitiva del uribismo, este 26 de Octubre, voto crítico por Iván Cepeda Publicado por: Editor Central el 15 octubre, 2025 Más en Campaña electoral: El cambio no es en el congreso, sino en las calles 4 marzo, 2026 Los programas de los candidatos y el programa que proponemos 11 febrero, 2026 La crisis de la Paz Total y las campañas electorales 9 octubre, 2025 El 26 de octubre está programada la consulta del Pacto Histórico para elegir candidato a la presidencia entre Carolina Corcho, Iván Cepeda y Daniel Quintero, sin embargo han existido múltiples obstáculos burocráticos destinados a evitarla o dejarla sin efectos prácticos, al cierre de esta declaración se conoce que Quintero se bajaría al no tener garantía de que el ganador pueda estar en la interpartidista de marzo Esta consulta, que opera en la realidad como una especie de “primaria”, es una oportunidad para participar electoralmente, en las decisiones del Pacto Histórico, que, a pesar de su política de conciliación de clases, genera importantes ilusiones en la clase trabajadora y los sectores populares; también nos da la oportunidad de dialogar con los trabajadores sobre sus propuestas. El Partido Socialista de los Trabajadores, despojado de su personería jurídica por la legislación política profundamente antidemocrática, se ve imposibilitado nuevamente para presentar sus propias candidaturas. Hemos denunciado múltiples veces esta realidad, incluso hemos intentado recuperar nuestro derecho, pero, sin éxito. También hemos evidenciado que, a pesar de las presiones y discusiones, las candidaturas y listas al Congreso del Pacto Histórico siguen reflejando en gran medida la política de alianzas con la burguesía, así como las prácticas burocráticas y autoritarias a su interior. Como socialistas, no confiamos en las instituciones burguesas y estamos seguros de que no será por la vía de las urnas que lograremos las transformaciones estructurales que necesita la sociedad colombiana, tal como se ha evidenciado con el gobierno de Petro; sin embargo, no ignoramos las elecciones y entendemos que son momentos importantes en los que se disputa la política en el país. También hemos sido críticos durante todo el Gobierno de Petro, señalando los límites del progresismo, de su programa de defensa del capitalismo con “rostro humano”, y de la política de conciliación de clases, que finalmente termina favoreciendo a los explotadores y opresores. El Pacto Histórico ya ha gobernado. Solo ha conseguido algunas tibias reformas, pero en cambió logró, al sembrar las ilusiones de cambio por la vía de las instituciones del estado burgués, desmontar el estallido social y contener las luchas. Desde el punto de vista de los intereses de los trabajadores y sectores populares, señalamos los límites de los gobiernos progresistas y de colaboración de clases, así como alertamos, por la experiencia en otros países, que los segundos gobiernos de este tipo no tienden a mejorar sino a ir más a la derecha. A pesar de esto, en el apoyo que aún tiene, se expresa de manera distorsionada el avance de la conciencia democrática, el sentimiento antiuribista, antiimperialista y el justo sentimiento contra la explotación, la opresión y los crímenes del régimen. Así como la candidatura y triunfo electoral de Petro fueron el resultado del Paro Nacional, la candidatura de Iván Cepeda podría reflejar lo que hoy queda de este proceso que se mantiene latente. En las masas colombianas existe disposición de lucha, sentimiento democrático y bronca en contra de la burguesía. Este proceso se ha sostenido a diferentes niveles, por ejemplo, en la heroica resistencia de las “Cuchas”, como se ha llamado a las madres que buscan a sus hijos desaparecidos y a las madres de las víctimas de crímenes de Estado, así como en la celebración nacional ante la condena a Uribe. Pero el uribismo aún no ha muerto, tampoco ha habido justicia por todos los crímenes de Estado. Iván Cepeda, senador del Polo Democrático Alternativo, hijo de un luchador asesinado por el Estado, ha demostrado un compromiso sostenido con la defensa de los derechos humanos, con la denuncia de las estructuras de poder que sostienen la opresión en Colombia, y en especial el combate frontal al uribismo. Su trabajo en la defensa de víctimas del conflicto armado, su oposición al paramilitarismo y su denuncia de los vínculos entre el Estado y las mafias criminales, así como su rol determinante en la condena a Álvaro Uribe (aunque por sus crímenes menores), lo convierten en una figura que ha dado voz a sectores oprimidos y que representa la lucha contra el régimen político. Este historial resuena con nuestra lucha contra el capitalismo y sus aparatos represivos, que perpetúan la explotación de la clase trabajadora y los sectores populares. Sin embargo, nuestro voto no es incondicional ni acrítico, ni representa apoyo político a su programa o a su eventual gobierno. Como socialistas, reafirmamos que el cambio estructural no vendrá de las urnas ni de las instituciones burguesas, sino de la organización y movilización independiente de la clase obrera, hacia la revolución socialista, en la perspectiva de construir una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores. Cepeda, se ha comprometido públicamente con el programa y estrategias del Pacto Histórico, una coalición que incluye sectores reformistas y conciliadores con el capitalismo y la burguesía. Su apuesta por soluciones institucionales, como las reformas dentro del sistema capitalista no aborda la necesidad de destruir el Estado burgués y reemplazarlo por un Estado de los Trabajadores con un gobierno obrero y popular. Por eso no votamos por él por lo que es, o lo que pueda prometer, sino por lo que representa en las luchas democráticas del país, y por la continuidad de estas para terminar la tarea pendiente de las masas colombianas de derrotar definitivamente el régimen autoritario, apoyado en el paramilitarismo. Damos nuestro voto crítico a Iván Cepeda porque su candidatura puede servir como un punto de apoyo táctico para amplificar las demandas de los trabajadores, campesinos y sectores oprimidos, y para confrontar a la burguesía que, liderada por sus sectores más reaccionarios, históricamente ha sumido a Colombia en la desigualdad y la violencia. Sin embargo, mantenemos una postura de alerta: no depositamos ilusiones en el progresismo ni en las instituciones del Estado. Si algo ha demostrado el gobierno de Petro, así como todos los gobiernos “progresistas” del mundo, es que llegar al gobierno no es llegar al poder. Y que finalmente, si quien gana no está dispuesto a romper con las instituciones burguesas y con la burguesía, sino que gobierna bajo sus reglas, termina siendo un administrador del Estado burgués y trabajando, sin querer queriendo, para los intereses del gran capital. Votamos por Iván Cepeda en la consulta al tiempo que le decimos que es necesario romper ya mismo con la burguesía y sus sectores supuestamente aliados. Votamos por Iván Cepeda, pero le decimos, si gana la consulta debe respetar el voto popular y no someterse a la consulta de un Frente Amplio con nuestros enemigos de clase disfrazados de aliados. Para que triunfe el voto popular se debe construir la unidad desde abajo, con las organizaciones sindicales, populares y sociales, y no la unidad con nuestros verdugos. Votamos Iván Cepeda, entre otros motivos, porque es necesario derrotar al agente burgués Daniel Quintero y evitar que se erija como el representante de la izquierda y las masas populares. Es evidente la intención de todos los candidatos y de Quintero en particular, de diluir las expectativas de cambio en un Frente Amplio con la burguesía. De realizarse la consulta, el PH debería confiar en el voto popular que lo respalda e ir con su candidato directamente a la elección y no participar del Frente Amplio del que sólo saldrá una reedición, más a la derecha, de un gobierno de conciliación de clases con la burguesía. Y aun cuando Iván Cepeda gane la consulta y la presidencia, cuatro años de nuevo no bastarán si se continúa administrando el Estado con las reglas de la burguesía y conciliando con ella. La única forma de garantizar algún cambio real es apostándole a transformaciones radicales apoyadas en la movilización social, y el poder obrero, campesino y popular. En la consulta para Senado y Cámara, votar candidatos obreros y luchadores sociales En un hecho hasta ahora inédito, se podrá votar por un candidato al Senado y uno a la Cámara (según cada departamento), con el fin de organizar el orden de las listas, es decir quienes queden de últimos irán a los últimos renglones, viendo imposibilitada la opción de tener una curul. A pesar que el proceso para elegir quienes son precandidatos no fue muy democrático, los trabajadores y oprimidos tenemos una oportunidad: sacar de los primeros renglones a los enemigos de clase. Proponemos votar por luchadores sociales probados, dirigentes obreros y líderes sociales que no hayan traicionado las luchas. Con nuestros votos saquemos a los infiltrados de la burguesía y de los partidos tradicionales y de derecha, los burócratas, los corruptos y clientelistas de las listas del Pacto. Si no tenemos confianza o expectativas de la figura presidencial, menos la tenemos del Congreso. El parlamento, a nivel histórico en todo el mundo, hace más de un siglo que dejó de ser una institución relativamente democrática, allí no se pueden lograr reivindicaciones a favor de la clase trabajadora. Durante estos cuatro años de Gobierno del Pacto, el Congreso solo aprobó las que favorecían a los explotadores, algunas escasas migajas, todas con micos y condicionamientos, y no se aprobó ni siquiera la necesaria reforma a la salud. Una curul, o varias, no sirven para cambiar la realidad de nuestro país; ni en las urnas ni en el parlamento lograremos lo que no se haya conquistado en las calles mediante la lucha directa. Pero una curul o varias no son completamente inútiles. Sirven como parlantes para denunciar las penurias de nuestra clase y nuestro pueblo, sirven para difundir nuestras propuestas, sirven para desenmascarar a los partidos del régimen y a la burguesía que no quiere ceder ni las mínimas migajas. Si se usan las curules para seguir pactando con la burguesía y concertando, solo seguirán saliendo reformas recortadas como la laboral y contrarreformas como la pensional. Por eso en la consulta para corporaciones, llamamos a votar por candidatos obreros o luchadores consecuentes, en ese sentido invitamos a votar críticamente por Wilson Arias quien viene del movimiento sindical en la consulta para Senado. Voto crítico y organizar la lucha por una nueva sociedad Les hemos hecho llegar una carta abierta a los candidatos del Pacto Histórico, preguntándoles si se comprometen con los derechos laborales mínimos. Algunos nos han respondido afirmativamente, otros no han respondido (para ver la carta abierta https://acortar.link/d5H4r0) . Pero queremos insistir en que es necesario no solo discutir sobre lo inmediato, sino sobre qué sociedad necesitamos los trabajadores. Votamos por Iván Cepeda y por líderes sociales a Senado y Cámara, y al tiempo les exhortamos a comprometerse con un programa de medidas urgentes y necesarias para iniciar un verdadero cambio. Sabemos de antemano que este no es el programa de Iván Cepeda ni de los candidatos del Pacto, pero es preciso poner en discusión las propuestas necesarias para avanzar hacia la sociedad con la que soñamos, con la que soñó la juventud y muchos activistas que dejaron la vida y la libertad entre 2019 y 2021. Por los derechos de la clase trabajadora Reducción de la jornada laboral a 36 horas a la semana, seis horas diarias, para repartir el trabajo, y escala móvil de horas de trabajo. Plan nacional de obras públicas para garantizar pleno empleo y condiciones de vida dignas. Aumento general de salarios por encima de la inflación, salario mínimo equivalente al costo de la canasta básica y escala móvil de salarios. Plena estabilidad laboral, supresión de los contratos a término fijo, las órdenes de prestación de servicios y la tercerización laboral, incluidos los contratos sindicales. Eliminación de las Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) y fortalecimiento del régimen público y solidario de pensiones. Estatización de la salud, la educación, la vivienda, el transporte y los servicios públicos domiciliarios. Reforma a la salud que cree un sistema de salud único, público, estatal y de calidad, eliminando totalmente las EPS y el negocio de los privados. Derogatoria de la ley 100, la ley 50 y lo que quedó de la Ley 789; por una verdadera reforma laboral Plan de emergencia con presupuesto contra la violencia machista. Plan de garantías de empleo y no discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, etnia o nacionalidad. Derrotar al uribismo y al régimen autoritario Cárcel para Uribe por sus grandes crímenes, castigo a los culpables del genocidio paramilitar y de la represión estatal, y reparación a las víctimas. Tribunal obrero y popular con participación de las víctimas para juzgar a los responsables, desmonte inmediato del ESMAD y los paramilitares, libertad para los presos políticos. ¡Libertad a todos los presos por luchar, no más falsos positivos judiciales! Por una reforma política verdaderamente democrática que nos permita presentar nuestros propios candidatos en la siguiente elección. Reforma agraria y medio ambiente Reforma agraria democrática y radical. Expropiación sin indemnización de los grandes latifundios y entrega de tierras a campesinos e indígenas, con apoyo estatal para una agricultura sostenible, rompiendo el poder de los terratenientes. Prohibición del fracking y la megaminería contaminante. Transición a energías renovables bajo control obrero, priorizando la justicia ambiental para comunidades afectadas por el extractivismo. Lucha contra el imperialismo No al pago de la deuda externa Ruptura con la OTAN Ya Todo el apoyo al pueblo palestino, ruptura total con Israel, cese de toda relación militar y comercial Ruptura con la política antidrogas del imperialismo Fuera militares yanquis de Colombia y del mar Caribe Exigimos la nacionalización sin indemnización de las industrias estratégicas (petróleo, minería, energía, telecomunicaciones) y los bancos, bajo control democrático de los trabajadores, para romper la dependencia del capital imperialista y financiar necesidades sociales. Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden Llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a los sectores populares y el conjunto de los oprimidos, a no limitarse a ir a las urnas, sino a organizar comités de lucha, asambleas populares y movilizaciones que desafíen el orden capitalista que es el que mantiene el actual estado de cosas en la sociedad. Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden, por eso debemos desde ya organizar la movilización independiente del gobierno y luchar por nuestras reivindicaciones. Votar críticamente es una táctica, no un fin. La verdadera emancipación solo llegará con la revolución socialista, liderada por la clase trabajadora, hacia un mundo sin explotación ni opresión. ¡Por la organización obrera y popular! ¡Por un gobierno obrero, campesino y popular! Post Views: 1.591